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Miguel Alcaraz Paredes
Los Dogon de la República de Mali (África Occidental) tienen un conocimiento detallado
de la
Constelación Can Mayor, cerca de Orión. Pero ¿Como
obtuvieron ese conocimiento?.¿Les fue transmitido,
como afirman, por antiguos astronautas? ¿Que saben los Dogon
sobre Sirio y todo el Sistema Solar?.
Los Dogon afirman sorprendentemente: "Creemos, con total certeza, que fuimos
"enseñados" y "civilizados" por los "NOMMO"
procedentes del espacio exterior".
¿
PERO QUIÉNES SON LOS DOGON?
Se trata de una tribu
de la República
de Mali, que ocupan la Meseta de Bandiagara, donde viven en la actualidad, estableciendose en algún momento entre los siglos XIII y
XVI. La Meseta
está a más de 400 KM.
al Sur de Timbactú y es, casi todo el año, un
terreno inhospito gran cantidad de aldeas de barro
y paja, ocupados por casi dos millones de habitantes.
A primera vista no
tendrían nada de especial en relación con otras tribus de las denominadas
"primitivas".
Aunque son un pueblo
feliz y satisfecho, con una filosofía, religión y actitud ante la vida que
datan de hace muchos milenios, no podríamos catalogarlos ni ellos se sienten
como "primitivos", ya que tienen un conocimiento extraordinario y
detallado de una parte de la astronomía, circunstancia extremadamente
"curiosa", ya que se trata de una tribu muy aislada.
¿
CUALES SON SUS CONOCIMIENTOS ASTRONÓMICOS?
El conocimiento de los
Dogon, nos llegó a través de una sola fuente. En
1.931, dos antropólogos de los más respetados de Francia, Marcel Griaule y Germaine Dieterlen, iniciaron un estudio a fondo de los mismos; vivieron
con ellos durante 21 años. En 1.946, Griaule empezó
a ser considerado y reverenciado por los Dogon como
si se tratase de uno de sus sacerdotes y el simbolismo enormemente complejo
que nacía de su creencia en unas "entidades" anfibias, a las que
llaman Nommo, que vinieron del espacio a civilizar
el mundo.
Los descubrimientos de
los dos antropólogos fueron publicados por primera vez en 1.950, en un ensayo
titulado: "Un sistema de Sirio sudanés" en el Journal
de la Societé des Africainistes.
A la muerte de Griaule, Germaine Dieterlen se quedó en París y escribió acerca de sus
estudios en un volumen titulado: Le Renard Pâle (El zorro pálido, 1.965), patrocinado por el
Instituto Nacional de Etnología de Francia.
Los dos trabajos
vienen a decir que el sistema de creencias de los Dogon
se basan en conocimientos muy exactos de astronomía,
mezclados con una forma de "astrología".
Precisamente dicen:
Que alrededor de Sirio, existen diversas estrellas y planetas que giran a su
alrededor. Una estrella llamada por ellos "PO TOLO" la acompaña en
su giro y está compuesta por una materia más pesada que cualquier material
terrestre, y que se mueve en una órbita elíptica de 50 años de duración.
"PO TOLO" es
adorado en sus rituales más secretos, reproducido en dibujos, está tallado en
su arquitectura sagrada y puede ser observado en grabados y dibujos cuyos
diseños datan con seguridad, de hace cientos o miles de años.
También afirmaban: Que
la Luna era
seca y muerta como sangre seca y muerta". Dibujaban el planeta Saturno
con un anillo alrededor (únicamente se conocen otros dos casos de tribus
primitivas que disponen de la misma información). Sabían que los planetas
giran alrededor del Sol y registraban los movimientos de Venus en su
arquitectura sagrada. Conocían las "cuatro lunas mayores" de
Júpiter, vistas por primera vez por Galileo (en la actualidad se sabe que son
14, por lo menos). Sabían que la
Tierra gira sobre su eje. Creían que el número de estrellas
es infinito y que existe una fuerza en espiral en la Vía Láctea,
a la que está conectada la
Tierra.
Buena parte de estos
conocimientos están envueltos en mitos y simbolismos, en los que cada
elemento perteneciente al espacio está representado por un elemento
equivalente terrestre, por lo que no puede decirse que carecieran de
ambigüedad. En el caso de Sirio B, en particular, los hechos eran
indiscutibles. Los Dogon eligieron deliberadamente
el objeto más pequeño y significativo que pudieron encontrar: Un grano de
cereal básico, para simbolizar a Sirio B: PO TOLO significa una estrella
hecha de semillas de fonio. Para describir el enorme peso de su contenido
en mineral dicen: "Todos los seres que hay en la Tierra, unidos no podrían
levantarla".
Los Dogon dibujaban en la arena una elipse ovoidal, para representar la órbita de Sirio,
situando a ésta dentro de la órbita donde debe estar, y no donde uno lo
colocaría espontáneamente: en el punto focal, cerca de un extremo de la
elipse y no en el centro.
Sus dibujos rituales
muestra a Sirio acompañada por dos estrellas invisibles; una es pequeña y
extremadamente densa "más pesada que la materia de la Tierra". La otra
sería cuatro veces más ligera y tendría una órbita circular.
Creen que los Nommo salieron de un planeta dependiente de esta última
estrella.
¿COMO PUDIERON OBTENER LOS DOGON TAN EXTRAORDINARIOS
CONOCIMIENTOS?.
Los sacerdotes, creen
profundamente que unas criaturas anfibias de un planeta del sistema de Sirio aterrizaron en la Tierra en la
antigüedad
y dieron esas informaciones a los iniciados que, a su vez, los fueron
transmitiendo a sucesivas generaciones a lo largo de los siglos. Llaman Nommo a esas "entidades" ,
y los adoran como "maestros" del Universo, padres de la humanidad,
guardianes de sus principios espirituales, dispensadores de lluvia y amos de
las aguas", los cuales llegaron en un "arca" (¿nave
espacial?).
Las descripciones del
aterrizaje son muy precisas. Dicen que el arca aterrizó al noroeste del
territorio Dogon; también describen el sonido del
aterrizaje del arca. Dicen que la "palabra" Nommo
fue enviada por él en las cuatro direcciones mientras descendían, y que
sonaba como el eco de los cuatro grandes bloques de piedra golpeados por los
cantos por los niños, según ciertos ritmos especiales, en una pequeña caverna
próxima al lago Debo. Presumiblemente, quieren significar un sonido profundo
y vibrante.
Los sacerdotes dicen
que ésta tomó tierra en terreno seco y "desplazó" un montón de
polvo por el torbellino que causó. La violencia del impacto marcó el
terreno...... y el arca patinó".
Pero el problema sobre
el conocimiento de los Dogon es saber ¿si pueden
haber adquirido sus conocimientos de una forma normal y corriente, explicable
en términos racionables, o si les fue comunicada
por los Nommo o los obtuvieron de los occidentales,
incorporandolos a su mitología?.
¿QUÉ SABEMOS NOSOTROS DE SIRIO B?
Los astrónomos
occidentales dedujeron hace 150 años que algo extraño sucedía alrededor de
Sirio, notaron ciertas irregularidades en sus movimientos, que solo se podían
explicar por la existencia de una estrella próxima que causaba perturbaciones
con su fuerza de gravedad. En 1.862 el astrónomo norteamericano Alvan Grahan Clark, logró ver
esa estrella mientras probaba un nuevo telescopio, y la denominó Sirio B.
En los años 20, sir Arthur Eddington formuló la
teoría de que ciertas estrellas son "enanas blancas", que son
aquellas estrellas que, acercandose al final de su
ciclo, se han hundido dentro de si mismas y se han vuelto superdensas. La
descripción se adaptaba con exactitud a la versión de los Dogon.
¿Cómo podrían haber
llegado a tales conocimientos en los tres años que pasaron entre el aumento
de la teoría de Eddington, entre 1.926 y 1.928, y
la llegada de Griaule y Dieterlen
en 1.931? - esto pensando que pudieran haber llegado a dicho conocimiento por
medio de alguna persona o civilización que tuviera estos conocimientos- Los
dos antorpólogos estaban atónitos: "No se
explicaban como unos hombres desprovistos de instrumentos podían conocer los
movimientos y ciertas características de estrellas virtualmente
invisibles".
¿PODEMOS COMPROBAR LA VERACIDAD DE LOS
CONOCIMIENTOS DE ESTA TRIBU?.
Solo hay dos maneras
de verificar las creencias de esta tribu, primero, verificar si en otros
lugares existen tradiciones que confirmen sus creencias y, segundo, ver si
las afirmaciones de los Dogon pueden ser
comprobadas científicamente.
Afortunadamente, es
posible comprobar las dos cosas. La descripción que hacen los Nommo es muy clara: eran anfibios y su función consistía
en civilizar y dar vida. La descripción de las dos estrellas invisibles en
órbita alrededor de Sirio resulta muy interesante,
pues, aunque una "enana blanca" ya ha sido descubierta, la otra no
ha sido observada todavía. Si los Dogon tuvieran
razón en esto, sería una confirmación del resto de su mitología.
En la antigüedad, los Dogon fueron, casi con toda seguridad, vecinos de los Egipcios, que vivían en el Norte de África, en las costas
del Mediterráneo. Por lo tanto, son las Mitologías egipcia, mesopotámica y
griega, las que deberemos examinar para saber si existen leyendas paralelas
que hablen de Sirio y de las "entidades" anfibias".
Ninguno de los mitos,
tal como han llegado hasta nosotros, describe el tipo de conocimiento acerca de
la astronomía invisible de Sirio que los Dogon
parecen poseer.
Sí se encuentran
referencias a considerar a Sirio como una estrella
importante y que es lógico que la hayan utilizado en sus mitologías, ya que
además de ser la estrella más brillante del cielo su orto Helíaco
coincidió durante muchos años, con las crecidas del Nilo,
adquiriendo una especial importancia cosmológica.
Para Peter James, historiador de la época clásica, encuentra
una pista en la relación entre Isis y Osiris: "Isis, la diosa de
Sirio, tenía un marido Osiris, que era considerado
oscuro o negro. Uno de sus aspectos era
Anubis, un Dios con cabeza de Chacal. No hay mucho más, pero por
lo menos, sugiere la posibilidad de que los egipcios conocieran a la
compañera invisible de Sirio.
También las leyendas Griegas y Dogon acerca de
anfibios civilizadores se han revelado mucho más prometedoras. Los
extranjeros con cuerpo de pez abundan en la mitología griega, sobre todo en
la isla de Rodas, donde floreció el mito de los Telquinos,
genios transmisores de cultura.
El historiador griego Diodoro Sírculo escribió de
ellos que eran "los descubridores de ciertas artes, e introdujeron otras
cosas útiles para la vida de la humanidad". Otros textos dicen que se
trataba de "espíritus mágicos submarinos" y "demonios de las
profundidades del mar", relacionadas con Poseidón; al parecer, tenían
cabeza de perro y aletas en vez de manos".
La cautelosa
conclusión de Peter James es que "parece
haber un sustrato de mitos griegos que vincula a algunas deidades marinas con
la introducción de la civilización y los oráculos, y que tienen paralelismos
en las tradiciones de los Dogon y los
babilonios".
Nada de esto, resulta
tan concluyente como podría ser el descubrimiento de una tercera estrella en
el sistema de Sirio, hecho que predicen los Dogon. Hasta ahora únicamente parece haber indicios.
Como conclusión a lo
dicho se puede decir que la prueba definitiva está aún en manos de los
astrónomos y por lo tanto, parece que en la actualidad habría una duda sobre
la existencia y procedencia de los hombres Nommo.
¡ EN MANOS DE LOS
ASTRÓNOMOS ESTÁ LA
SOLUCIÓN AL ENIGMA !.
Bibliografía: "El Misterio de
Sirio" de Robert Temple.
"El zorro pálido" de Germán Dieterlen.
Marisol
y José Antonio Roldán
Eran las diez de la noche en el tanatorio municipal de Ceuta, las
funcionarias de seguridad estaban iniciando el turno como siempre ese sábado
nueve de noviembre del 2002. Encarni y Gema Sánchez
Homs hacían doblete, por norma general sólo había un funcionario, pero ese
día sin velatorios y con el colegio de acogida para niños inmigrantes cercano
a la Ermita
de San Antonio era mucho mejor la compañía.
Hicieron las rondas y charlaron entre ellas. La noche pasaba sin problemas
hasta que ambas mujeres se callaron bruscamente. Eran casi las tres de la
madrugada del domingo diez. Acababan de escuchar un lamento o grito de mujer.
Ambas se miraron mutuamente a los ojos, sorprendidas y asustadas. Se
preguntaron que sería aquello y si realmente lo habían oído. La respuesta era
"Sí". El lamento se oía clara y contundentemente, rebotando en todo
el edificio.
La primera reacción de las funcionarias fue salir rápidamente a la calle
creyendo que algo había pasado a alguna mujer. No había nadie.
Hicieron un
registro exterior y volvieron al recinto. Los lamentos venían del interior,
de la zona de las escaleras que hay junto a su cuartillo, todo próximo a la
puerta principal de la moderna construcción de apenas cinco años, dato que
nos confirmó el encargado del Cementerio de Santa Catalina, Antonio Troyano
Martínez.
En sus más de dos años de servicio allí nunca les había sucedido nada igual.
Empezaron a inquietarse creyendo ser presa de alguna oma macabra que
alguien les jugaba con un cassette o desde el
tejado. Juntaron sus manos y sus fuerzas, ya por aquel entonces menores y
registraron el local. Nadie fuera, ni dentro. Ningún animal. Tras una larga
espera sentadas en el sofá de su cuarto de control, Encarni
y ema decidieron llamar al 092, la policía
municipal. Eran las tres y media pasada de la
mañana.
Hasta el tanatorio se personaron cuatro coches patrulla. Un efectivo muy
grande para una simple llamada, aunque al parecer según nos confirmaron
fuentes policiales posteriormente no tenían otra cosa que hacer y la llamada
de las mujeres diciendo que oían a una tercera llorar les inquietó. Lo que no
sabían ellos es que lo mejor estaban aún por descubrirlo, mejor dicho por
escucharlo. Un coche patrulla con dos agentes (V. y V.) quedaron en la
puerta, ninguno quiso entrar. Los otros seis agentes si lo hicieron,
encontrándose con un fenómeno acústico procedente de algún lugar
indeterminado del tanatorio. Para alguno de los agentes, como D.J. "era algo que no era animal ni
humano...inexplicable". Y lo dice después de que esa noche revisaran
todo el tanatorio sin descubrir quiénes o qué producían aquellos lamentos y
golpes secos que se fueron oyendo después.
En la excitación del momento y en un intento de mantener la calma, los
agentes optaron por preguntar a los vecinos cercanos. Así llamaron al
Vigilante de la empresa colindante al tanatorio (petrolífera D.U.C.A.R) a ver si el vigilante (J.M)
había oído algo o visto desde su puesto de
servicio, o si el perro que esté tiene durante su servicio podría haber
producido ese tipo de sonido. No era así. Pero al llegar el Vigilante al
tanatorio se sumó a los testigos presenciales de
aquellas acústicas imposibles, siendo ya un total de nueve personas las que
pueden dar fe del fenómeno, ese mismo día.
Después de estar los nueve quietos en la sala principal intentando determinar
la procedencia del sonido sin resultado positivo, algunos agentes subieron a
la parte superior de donde daba la sensación de venir. Sin embargo mientras
los testigos de la planta inferior seguían oyendo ruidos lastimeros y raps, los agentes en el piso de arriba dejaron de
escucharlos para luego oírlos provenir de abajo, ¿qué tipo de sonido era
capaz de tal efecto? .
Viendo que no avanzaban ni descubrían lo que estaba sucediendo en el
tanatorio se marcharon a la comisaría a rellenar el parte oficial de la
salida. Las funcionarias quedaron en compañía del vigilante de la DUCAR que no quería ni
dejarlas solas ni quedarse solo él. Como el lamento y los golpes no cesaron
llamaron de nuevo a los policías. Estos volvieron a personarse por segunda
vez en la calle San Amaro S/N, pero a su llegada los ruidos cesaron.
Ese mismo lunes día 11 la noticia estaba en la prensa local y pocas horas
después los titulares irónicos de "voces de ultratumba" no hacían
más que iniciar una guerra de incredulidad que ha persistido hasta la fecha.
Y en la que los rumores de que las funcionarias andaban buscando bajas
psicológicas
o que había motivos políticos por medio no explicaban en si lo verdaderamente
importante, ¿qué sucedió esa madrugada en el tanatorio de Ceuta?
En realidad ni los policías, ni las funcionarias, ni el empleado de la
petrolífera salieron ganando nada con el fenómeno
acústico del tanatorio.
Los policías
han tenido que aguantar las mofas de sus compañeros que ya les llaman
cariñosamente la "patrulla fantasma". Las funcionarias que han
estado en boca de todos, acusadas incluso de iniciar una sugestión e histeria
colectiva siguen al pie del cañón trabajando noche tras noche, en turnos
solitarios, porque aún no han decidido las autoridades pertinentes en
ponerles refuerzo nocturno, pese a que aún sin fantasmas, la zona es muy
peligrosa y solitaria. Y el vigilante de la DUCAR ha pedido traslado a las oficinas pues
por miedo o por alguna otra cuestión que desconocemos no quiere volver al
lugar. Los tres grupos de personas que conformaron los testigos, curiosamente
todos ellos agentes de seguridad en cierta manera, y que nada tenían que ver
entre si, y algunos ni siquiera se conocían, han tenido que aguantar la
presión de la prensa y demás medios locales, que en la mayoría de casos
hablaban del fenómeno de los ruidos sin ni siquiera dirigirse a ellos y
escribiendo lo que fuentes de terceros le decían, es decir, cometiendo
errores en la información, lo que tienen indignados a estas personas, que en
todo momento se han mostrado colaboradores con los que de verdad nos hemos
preocupado de investigar los sucesos, de buena
manera y con permisos oficiales por delante (como los requeridos por el
Gobierno Civil y la
Policía).
Con este panorama de premisa, donde reinaba la incertidumbre y la confusión
por lo acontecido el domingo nos pusimos en contacto con los protagonistas,
al tiempo que con sus compañeros. Enterándonos que pocas horas después, el
lunes 11 de Noviembre según el diario El Faro de Ceuta, los bomberos estaban
peinando la zona en busca de pruebas de intrusos, de cintas de cassette y de entradas posibles al edificio desde todos
los ángulos posibles, es decir, techos y subsuelo. El cabo Miguel Ángel Ríos
con su equipo (Ignacio Castaño, Juanlu, Jorge León
y Juan Luis Arnet)
ayudados por efectivos policiales registraron los alrededores. Llevaban un
pequeño croquis en la mano. En él se registraba la presencia de una galería
subterránea que pasaba por debajo de
la morgue, pero una vez la localizaron se dieron cuenta de que estaba tapiada
con hormigón y otros materiales, es decir, descartaron la posibilidad de que
alguien o algo pudiera haber entrado por este lugar. Pero aún de haberlo
hecho los cimientos de más de 50 centímetros de hormigón armado sobre los
que se sostienen las paredes maestras hubieran taponado el acceso al lugar.
Buscaron rastros de animales ratas, gatos, murciélagos, lechuzas, golondrinas
y gaviotas. Pero no encontraron ni nada de ellas, ni lugares por donde
pudieran entrar al edificio. Lo que si
encontraron justo en el tejado donde da la escalera (de la psicoacústica) eran un grupo de golondrinas muertas y
cucarachas y dos gaviotas jóvenes también muertas, que tiempo después
comprobaríamos nosotros también, todas ellas secas. Pero los
sucesos, aunque no tan espectaculares se volvían a repetir a veces. En el
velatorio del 23 de Noviembre sobre las 13:15 horas alguien le comentó al
vigilante Ricardo Navarro Sánchez que los de la sala dos lloraban muy
fuerte...!en la sala tres no había nadie¡...como
pudieron comprobar los familiares del único óbito en aquel momento velado en
esas dependencias.
La televisión reconstruyó los hechos con la colaboración de las funcionarias
y agentes de policía, aunque los implicados en los hechos del 9 al 10 de
Noviembre se negaron a salir en los en el reportajes. En los días sucesivos
varias veces más se escuchó el lamento, pero de forma más floja. Siendo de
nuevo testigos Gema y Encarni, que no quisieron
decir nada a la prensa. Su compañero Ricardo Navarro también los escuchó.
Mientras esto sucedía la prensa seguía hablando del tema y sacando el bulo de
que unos parapsicólogos habían captado voces de niños.
Pero el mutismo se cernió sobre los testigos, sólo optando a hablar con
quienes les escuchaban realmente. En realidad queda demostrado que ellos no
buscaban ser protagonistas de los titulares de los periódicos y los
telediarios nacionales. La prueba más contundente es que no fueron ellos,
sino la propia oficina de la policía quien filtró la noticia a la prensa. Inicio de una investigación.
Aunque desde el comienzo habíamos seguido de cerca el fenómeno de los ruidos
en el tanatorio municipal de Ceuta, hablando con los testigos vía telefónica y recogiendo
información tanto del edifico como del lugar donde se ubicaba, la investigación
in situ la iniciamos el jueves 28 de
Noviembre, momento en que la prensa ya parecía haberse olvidado de todo y no
había tanto curioso en el lugar.
Con todos los permisos oficiales en regla para poder investigar sin trabas y
acompañados de la colaboración del personal del tanatorio, así como de las
declaraciones de la policía nos encaminábamos hacia el misterio. La tarde
transcurrió entre toma de contactos y estudio de los testigos, a los cuales
encontramos personas equilibradas, dentro de la normalidad y cuyos
testimonios en ningún momento caían en
renuncios ni contradicciones.
Después de inspeccionar el lugar y haciendo tiempo hasta las tres de la
madrugada, hora en la que se daban, en la mayoría de ocasiones, inicio
curiosamente la acústicas nos dedicamos a tomar medidas energéticas y
térmicas, así como electromagnéticas. Mientras lo hacíamos buscábamos
resquicios interiores por donde pudieran entrar animales o viento, capaces de
producir sonido. Sólo encontramos algunas grietas en la piedra del doble muro
de la segunda sala, pero eran naturales ya que las piedras crujen y revientan
con las dilataciones debidas a los cambios de temperatura. El edificio, al
que se accede por una puerta principal, consta de dos salas contiguas y
frente a ellas se distribuyen cuatro salas o túmulos en la parte inferior.
Una escalera colocada junto a la entrada y al lado de la cabina de las
funcionarias lleva a un piso superior abierto por una circunferencia al
primero. En el piso superior se distribuyen unos lavabos, un salón-archivo,
en un primer momento pensado como cafetería y las oficinas de los secretarios
del tanatorio, así como el despacho del jefe y encargado Sr. Antonio Troyano.
Estas oficinas tienen una puerta que da acceso a una terracita. En ella están
colocadas las ventilaciones de los mortuorios y del resto del edifico, así
como los aparatos del climatizador. Revisamos todo el aparataje
y ninguno producía acústica que semejara el llanto de una mujer o un rap. Anexo al edifico una capilla de techo alto y de
suelo de parquet nos llamo la atención, ¿estaría allí en la madera la
respuesta?.
Decididamente
no. El crujido de la madera no era confundible con un llanto femenino.
Seguimos buscando pruebas.
Una palmera exterior cuyos brazos verdes se apoyan en el edificio sobre una
de sus terrazas nos llamó la atención por dos cosas, su gran tronco golpeaba
en el techo y sus ramas rozaban un cristal de una de las bóvedas, sin embargo
pudimos comprobar que estos sonido no se oían
dentro.
Desde luego la arquitectura gaudiana y moderna del
tanatorio así como la presencia de las campanas acristaladas (tragaluces)
dotan de una acústica especial al lugar. Sus techos altos amplificaban los
sonidos...pero lo que no podían era producirlos.
Tres maquinas
expendedoras colocadas junto a la puerta principal, una fotocopiadora, las
impresoras y los ordenadores, una pequeña nevera del archivo, los desagües y
el cableado, todo lo registramos y nada sonaba tal y como nos describían los
testigos.
Unos sonidos que por cierto solo conocíamos por descripción y a los que nos
era difícil dar un perfil aclaratorio...pero esa madrugada, sin duelos en el
recito y estando acompañados por Teresa Godoy y Gloria Cabrera López (dos de
las funcionarias) las cosas cambiarían. Íbamos a ser testigos nosotros
también de esos "extraños chirridos y golpes secos, acompañados por un
lamento infantil". ¡Aquello no eran psicofonías, sino acústicas que se
escuchaban con el oído¡.
Después del susto inicial nos dispusimos a averiguar de donde venían y a descartar
lo que no podía ser. Pero localizarlo era una odisea, pues depende de donde nos moviéramos dentro
del recinto, los ruidos parecían venir de uno u otro sitio.
Mientras Jose Antonio y las funcionarias (Tere y Gloria) se quedaban abajo yo subí arriba y cada
cual escuchamos el sonido venir del lugar donde estaban los otros, cosa que
por ejemplo de tratarse de una anomalía física o acústica del lugar debería
servir para todos los sonidos, no siendo así. Por ejemplo las pisadas de los
presentes eran fáciles de identificar y se oían desde el origen, las
respiraciones (a esas alturas aceleradas) , las
maquinas expendedoras, etc. Todos los sonidos conocidos tenían origen, menos
los extraordinarios chirridos, especie de lamentos y raps
secos. La única sensación que daban eran que
procedían del segundo recinto de techo alto, que termina en la pequeña
capilla. Zona que por cierto está aun sin bendecir, según dice el Vox Populi.
Esa noche comprobamos además que en determinados lugares como tras el muro
que da a la escalera donde se oyeron la primera vez los sonidos había
descensos de temperatura, pasando de 24 o 26 grados a 15 y viceversa en
cuestión de segundos.
En ese mismo lugar las
brújulas hacían girar su imán en sentido inverso al reloj sin parar nunca, en
un movimiento lento, como si quisieran pararse, pero sin llegar a hacerlo. A
apenas unos centímetro dos brújulas más colocadas paralelamente daban medidas
opuestas, aunque éstas si pararon una en noreste y otra en sur, a pesar de
estar juntas. Los galvanómetros puestos en la pared me hacían lecturas y
registros con diferente picos de densidad e igual
suerte me corrieron el geiger y otro aparatos que
distribuimos por el lugar.
Para recoger los sonidos empleamos, además de grabadoras normales y
sensibles, fonómetros, en un intento de realizar una posterior fonometría del
sonido e intentar estudiar la intensidad, el tono y el timbre de los ruidos
obtenidos y registrados.
José Antonio se encargo del monocordio (sonómetro), mientras yo me encargaba
de ver que recogía a nivel físico en aquellas estancias. Estábamos con el
corazón acelerado, por un lado por el temor de estar oyendo aquello y por
otro por la emoción de buscar explicación lógica a esos sonidos.
Sacando temblorosas fuerzas de la flaqueza y apoyados en todo momento por las
funcionarias que nos iban abriendo y cerrando puertas intentamos ver otros
pormenores de la física. La óptica la accedimos con el disparo fotográfico
continuado a los lugares donde parecían estar los
sonidos en un intento de que se captara algo en el revelado. La térmica la
suplimos distribuyendo termómetros digitales adhesivos en la estancia lo que
nos permitía ver los cambios de temperatura. El magnetismo y la electricidad
también fueron importante en nuestro registro. Y los
sonidos que habían comenzado a oírse a las tres de la mañana del viernes 29
de Noviembre desaparecieron a las cinco y poco
minutos sin que supiéramos su origen, ni que eran exactamente.
Esa noche no dormimos
nada, pero la experiencia, irrepetible mereció la pena. El viernes destinamos
la mañana a entrevistarnos con la policía y su jefe, D. Ángel Gómez Prieto,
así como otros miembros del cuerpo municipal y además de ratificarse en su
apoyo a los agentes "testigos" nos comentaron otros lugares con fenómenos
extraordinarios que se ubicaban en Ceuta.
Y así fue como empezamos a descubrir que en la pequeña ciudad de apenas 22 kilómetros
cuadrados se han dado muchos casos de fantasmogénesis,
la mayoría sucedidos en el largo de una línea imaginaria transversal imaginaria
que cruzaría la población ceutí. Y en ella la historia de lugares con
fantasmas y poltergeist es extensísima. Incluido en
el recorrido el fantasma de Sánchez Prado, los ejecutados del cementerio y de
la fortaleza del Hacho, los fantasmas del antiguo Hotel Atlante, el de la
tienda bazar Empire al que llaman cariñosamente
"pepeluís". El del gobierno civil que
merodea con luz la segunda planta del edificio, y un largo etc. Historias que
eran rumores en voz baja y que han comenzado a contarse a raíz de que surgieran
los acontecimientos del tanatorio.
Y es que Ceuta tiene una historia peculiar. Para empezar es un lugar político
y militar estratégico, una parcela de España en el continente
africano. Y por este punto geográfico la fusión de cultura islámica y cristiana
han originado una leyenda y superstición especial.
Geológicamente hablamos de un lugar costero que ha ganado kilómetros al mar a
base de meter cimientos en el agua. Por si fuera poco y a pesar de ser
montañoso está totalmente hueco gracias a las galerías construidas durante su
historia que se iniciaron con los fenicios, portugueses, etc. Algunas de
estas zonas son un polvorín, que si algún día detonase nos dejaría sin está
hermosa capital española.
Ceuta viene de la
palabra siete por sus siete colinas. Un numero
mágico que significa puerta. El predominio del suelo es piedra pizarra, que
contiene un fuente poder magnético y térmico. Y por si fuera poco ha sufrido
insistentemente grandes tragedias históricas en tiempos bélicos. El ultimo durante la Guerra Civil Española les llevó a ser
espectadores diarios de ejecuciones múltiples y fusilamientos que se dieron
en ciertas partes de la ciudad y en cuyos lugares se enterraban en fosas
comunes a los infortunados. Lugares que terminaron por tener historias de
voces y fantasmas quejumbrosos. Aunque muchos de ellos pudieron haber tenido
su origen en los contrabandistas que usaban las galerías que recorren la
ciudad o en los indocumentados que huyendo de la pobreza de su país han
terminado escondiéndose en los recovecos de la ciudad.
Así que ante este panorama no nos extrañó en absoluto encontrar que la gente
estaba deseosa de comentarnos sus experiencias y colaborar en las
investigaciones. Al contrario que algunos medios han expuesto, donde frases
como "quieren dar carpetazo al asunto" por parte de la policía, al
día de hoy parecen quedar fuera de lugar.
Pero nos quedamos mudos ante las declaraciones de los agentes de policía
mayores y de mediana edad que nos advirtieron que ellos mismos habían sido
por años objeto de poltergeist y fantasmogenesis en el antiguo cuartel del Revellín, al
día de hoy un solar en construcción. Y curiosamente ese lugar que también
entra dentro de esa línea imaginaria que dibujamos sobre el mapa con el fin
de encontrar sentido a todo lo que nos comentaban los lugareños. Un cuartel
de policía municipal donde las máquinas como nos dijeron las agentes Teresa y
Pilar, escribían solas y se veían pasar personas o suspiraban en el fondo de
la noche...
Ese viernes se nos estaba haciendo corto para tanta información. Así que
tuvimos que dejar la lógica para después y darnos prisa en recabar datos para
nuestras investigaciones en el tanatorio. Nos quedaba saber más del edificio
en si. Pedimos los planos y croquis y miremos mapas y fotos antiguas.
Buscamos en los viejos papeles y descubrimos que detrás de la actual
construcción había antes un hospital de enfermos del tórax (tuberculosos).
Hoy allí está localizada sanidad y los laboratorios municipales. Y justo
donde se encuentra la morgue estaba la antigua caseta del conserje del
hospital. Y por cierto que uno de ellos murió de forma extraña, tal vez
suicidado. Pero, ¿qué tiene de especial el edificio del tanatorio?, ¿Y porque
los sonidos se oyen ahora si hace cuatro y unos meses que se construyó?. Bien la respuestas podrían ser que desde siempre se
habían oído los sonidos y sucedido cosas anómalas pero hasta esa noche del 10
de noviembre nunca se habrían mostrado tan contundente y menos a personas
"oficiales funcionarias" y tan numerosas.
Respecto al edificio de techos altos, sólo decir que la impresión de nuevo
brilla por todos los rincones, por lo tanto nos preguntábamos porqué de los
lamentos, ¿las almas de los difuntos que reposan allí horas antes del
responso y de ser enterrados serían los promotores de los efectos acústicos?. Buscamos datos de los últimos difuntos y encontramos
ciertamente varias muertes traumáticas. Uno de los casos una maestra de
cuarenta y un años, que murió de cáncer y dejaba dos niñas, Un militar joven
que murió atropellado por el hijo de otro militar de origen marroquí. Una
mujer de 34 que también dejaba descendencia y murió por negligencia médica y
traída desde península sólo pudo ser velada por sus familiares durante unas
horas antes de recibir sepultura.
Desde luego si existen
las almas y éstas abandonan el cuerpo es posible que el proceso tarde un
tiempo y que las emociones de esos espíritus, así como su confusión o dolor
añadido al dolor de la perdida de sus familiares, puedan impregnar algo
físico como la paredes de un edificio. Pero, ¿por
qué en este tanatorio y no en otros?, ¿por qué aquí se escuchan lamentos y no
en todos los mortuorios del mundo?. De ser un
espíritu, ¿qué fuerza tiene para movilizar tanta energía acústica, eléctrica,
magnética, térmica, etc?.
El viernes había finalizado con muchos datos, pero también con muchas
preguntas sin resolver. Pero no se habían repetido los sonidos, ni lo harían
el resto de los días que estuvimos allí en esta primera ocasión, para nuestra
desgracia aventurera.
El sábado se inció cargado de intrigas. Por la
tarde recogimos de nuevo muestras de psicofonías y gastemos otras decenas de
carretes fotográficos. Comprobamos que los tensores de las cristaleras
flotantes no se mueven por un simple viento... Hecho que a mi me intrigaba
pues me preguntaba sino podrían ser ellos los culpables actuando como una
especie de instrumento de cuerda. Esa tarde y debido que habían venido unos
supuestos parapsicólogos con toda la prensa local detrás pudimos hacer pocos
registros. Pero aprendimos mucho de esa visita. Ya que en menos de cinco
minutos "olieron que el ruido era de lechuzas y que allí había eco"
.Y nos advirtieron de que no siguiéramos buscando que no merecía la pena.
Pero, ¿cómo dejar algo que yo misma había escuchado?
Apoyada en todo momento por las funcionarias y sus familiares en algunos
casos, seguimos buscando por todo el recinto. Ese mismo día nos
entrevistábamos con el gerente del lugar, el Sr. Troyano que aunque no cree
que las voces sean de mujer, apoya el testimonio de sus trabajadores. Juntos
revisamos algunos lugares del recinto que a mi me parecían sospechosos y
capaces de producir sonido. El conocía la estructura del edificio pues había
seguido los pasos de su construcción. Conocía los conductos del climatizador (revisados
hace pocos días, negando el técnico que allí se personó cualquier relación
entre los ruidos y el aire acondicionado) y las salidas de las terracitas
superiores mejor que nadie, así que sus comentarios me vinieron muy bien,
pues juntos fuimos descartando las pocas posibilidades que nos quedaban de
encontrar que producía el sonido. Y fue el Sr
Troyano quien hablando me dio una noticia increíble y me reveló el porqué yo
desde el principio tenía la sensación de que algo no cuadraba en aquel lugar:
las piedras de los muros interiores eran de una cantera sacada de una
excavación arqueológica.
Con esta información llame a mis colaboradoras de la policía Ana y Pilar que
me revisaron la procedencia y dedujeron que debían de pertenecer a uno de los
lugares donde en tiempos de la Guerra Civil se ejecutaban rojos. En concreto
eran o habían podido formar parte de un muro de ejecución. Las piedras
empleadas en el resto del edificio sin embargo procedían de otras canteras ya
que los defensores del patrimonio público habían parado la extracción de
piedras del muro histórico. ¿Podrían tener alguna culpa aquellas piedras
silenciosas durante gran parte del día, de color amarillento distribuidas en
la sala interior cercana la capilla, justo detrás de las escaleras donde
procedían los lamentos?.
Ese mismo día nos pusimos en contacto con unas médiums
locales, que días después del primer fenómeno por cuenta propia habían estado
investigando con péndulos y otros medios en el lugar. El hecho de llamarlas
venía a consecuencia de que Gloria Cabrera nos comentara que ellas habían
estado allí y que en los mismos lugares donde yo había registrado anomalías
ellas habían hablado de sensaciones extrañas e incluso grabado unas
psicofonías. Desgraciadamente con la presencia de los "parapsicólogos"
famosos, la prensa
y dos velatorios no podíamos hacer mucho. Salvo esperar a que la noche nos
trajera sorpresas. Pero no fue el caso.
El domingo volvimos a pasar el sol diurno buscando referencias históricas del
lugar, testigos anteriores y posteriores de los ruidos. Por la noche tres de
las médiums colaboraron gustosas utilizando
péndulos y una de ellas tarot. Y aunque me cueste confesarlo, quede
maravillada al ver que me decían que allí había mucho dolor y muy numeroso y
que no era reciente. Y de personas traicionadas o ¡matadas por la espalda!,
claro que siempre puede quedar la sospecha de que también conociesen una
parte de la historia. Aunque su colaboración corroboraba mis pesquisas, lo
cierto es que no podía basar mi trabajo únicamente en la metafísica, ni en la
intuición. Necesitábamos pruebas...pero dónde buscarlas. Hasta ahora solo tenia un par de psicoacústicas
grabadas en la noche del jueves y tal vez alguna insertada
entre las decenas de horas que grabamos en el recinto.
A todo esto me preguntaba como era posible que la Iglesia no hubiera
actuado de ningún modo ni dado su opinión a la prensa. La respuesta era sencilla, Don Pedro, el
párroco de la
Iglesia Nuestra Señora del Valle enterado por la propia
testigo Gema Sánchez de los eventos, quiso informar a sus superiores, pero al
ver el cariz que tomaba la noticia en la prensa, decidió esperar
prudentemente apartándose del asunto, al menos hasta que lo sensacionalista
se hubiera disipado y las aguas volvieran a su cauce. Sin embargo, D. Pedro
me confirmaba por teléfono que él creía rotundamente en las funcionarias (y
me alegro, porque yo debo admitirlo que empecé a creerlo sobre todo al oírlo,
es decir, necesite de pruebas más contundentes).
El lunes tras las últimas horas de recogida de datos, registros, nos
despedimos de todos aquellos quienes habían colaborado con nosotros en la
investigación. La policía, los bomberos y en especial de las testigos con las
que después de "trabajar vigilando" con ellas algunas noches habíamos
forjado un bonito cariño. Y en las que habíamos descubierto muchas ganas de
que se esclarezcan los orígenes de las "voces" del tanatorio.
Mientras seguirán allí noche tras noche. Solos ante el peligro de lo
desconocido: Gema, Gloria, Tere, Mari Luz, Ricardo,
Bylly, Jose Luis, apoyándose mutuamente mientras no le pongan turnos
compartidos.
Nosotros, José Antonio y yo nos volvimos es noche para la Península,
cargados de cintas y de rollos fotográficos, de fonometrías extrañas y con
una foto de las piedras del muro entre las manos. Durante el largo recorrido
de vuelta, en ferry, autocar y avión, no dejábamos de hablar de la
experiencia y de los miles de pequeños detalles que quedaban por revisar. De
las cosas que aún quedaban por entender y otras por hacer. Y es que siempre
pasa igual cuando los misterios quedan sin resolver.
Al llegar a Barcelona recuerdo que José Antonio me dijo mirando la
foto..." ahora esas piedras son amarillas pero hubo un tiempo que eran
rojas y estaban húmedas por la sangre de los ejecutados". Aunque siempre
escéptico y racional me añadió "no tengo muy claro que ellas sean las
causantes de los ruidos". El resto del enigma acústico tal vez nos lo
indique el tiempo, mientras nuestros informes, al igual que el de los
bomberos y la policía terminaran diciendo "El caso sigue abierto y sin
encontrar el causante o la causa de los lamentos del tanatorio de
Ceuta".
Un caso increíble el vivido en Ceuta pero revisando en viejas crónicas de los
misterios encontramos un caso muy similar al vivido por los testigos del
tanatorio aquel 10 de noviembre de 2002. Rose W. Bushnell,
de Califronia, una pequeña población-comarca
llamada South Fork, unas
personas también vivieron un fenómeno acústico similar y en colectivo y
también fueron gritos lo que escucharon. Fue la mañana del 20 de abril de
1905 Rose y sus padres, así como su hermana, sus abuelos y varios parientes,
hasta un total 9 (idénticamente los mismos que la primera vez en Ceuta
también nueve) empezaron a oír gritos o lamentos de mujer y niños que parecían
proceder por
encima de sus cabezas pero sin origen concreto, moviéndose por encima de sus
vivienda, al tiempo que ellos se movían buscando lo que lo provocaba. Según
ella los gritos o lamentos sonaban a gran distancia. Luego dejaban de oírse
durante unos dos minutos, para volver a escucharse poco después, más fuertes
o débiles. el extraño coro de gritos se prolongó unos quince o veinte
minutos, hombres, mujeres o niños, que eran difíciles de distinguir pues cada
cual creyó haber oído uno u otro fueron escuchados por esta familia y todo lo
que sacaron en claro es que no decían palabras y parecían sufrir
prolongadamente. Parece sorprendente el paralelismo con el caso de Ceuta.
Cronología
de los sucesos
22:00 entran en turno de noche Gema y Encarni.
02:15 Ambas empleadas creen haber escuchado una especie de lamentos. Piensan
que son de mujer. Salen a la calle a ver si alguien necesita ayuda, pero no
encuentran a nadie, así que piensan que ha sido cualquier otro sonido que les
ha hecho creer que escuchaban lamentaciones.
02:45 Vuelven a escuchar los sonidos. Salen de nuevo al exterior del recinto
y poco después, ya en el interior, revisan las estancias, siguen los
lamentos, no encuentran nada que los produzca ni dentro ni fuera. Se dan
cuentan de que los sollozos y golpes parecen provenir de la zona de la
escalera en concreto de la pared. Empiezan a temer ser víctimas de una broma
(Encarni) o de "algo desconocido" (Gema).
Llaman a los municipales (092).
03:10 aprox. Llegan cuatro coche policiales a la puerta principal. Un total
de ocho agentes (un verdadero despliegue policial). Dos se quedan fuera de
vigías. No quieren entrar. Los otros seis entran y se ponen en antecedentes.
Escuchan ellos mismos los ruidos y empiezan a revisar el edificio.
Encontrando la curiosidad de que cuando estaban abajo los sonidos parecían
provenir de arriba y viceversa. Los lamentos de mujer, los rumores, y los
golpes días después serán explicados de formas diversas por los propios
agentes. Para unos eran desconocidos, para otros lamentos de mujer y otros
captaban simples chirridos y golpes.
No encuentran la causa. Salen a buscar más testigos al exterior.
03:20 La policía llama al vigilante de guardia esa noche en la Ducar,
una empresa petrolífera que esta colindante al tanatorio.
03:40 el vigilante viene al mortuorio y se suma a los testigos de los
fenómenos.
Un total de nueve testigos y ninguno de ellos encuentran explicación a los
ruidos
03:50 los policías se marchan a jefatura. El vigilante de la Ducar
decide quedarse con las funcionarias en espera a encontrar soluciones a lo
que estaban oyendo y que les hacía, para entonces ,palpitar
el corazón fuertemente.
Los tres se quedan sentados en el vestíbulo mirando la pared de donde parecía
provenir el fenómeno sonoro. No saben cómo reaccionar.
04:15 aprox. Vuelven a llamar a la policía, los lamentos no cesan.
04:30 regresan las patrullas 092. Hacen una nueva inspección. Los sonidos
parecen ir disminuyendo hasta cesar. Habían estado dándose en periodos de
veinte minutos y luego les continuaban silencios de unos diez minutos.
Repitiéndose siempre el mismo orden de sonidos: lamento, murmullo y golpes.
La policía se marcha de nuevo y el vigilante de la Ducar
se queda con las mujeres hasta las 06:00 horas momento en que ha cesado todo
el fenómeno.
A las siete las mujeres rellenan su extraño parte de ese turno nocturno. Tras
dos años trabajando en ese lugar por primera vez hace referencia a unas
extrañas voces y sonidos.
En la Jefatura
Municipal de Policía de Ceuta los ocho agentes que se
habían movilizado hasta la morgue también rellenan su parte oficial, en el
que incluyen las dos salidas y terminan afirmando que no han encontrado lo
que producía los sonidos, pero que fueron testigos.
Llegados a oídos de Don Ángel Gómez, Superitendente
de la
Policía Municipal de Ceuta, lo acontecido esa noche, esa
mañana del lunes 11 de noviembre se pone en contacto con los bomberos, a los
cuales les pide que peinen la zona, para ello pone a su servicio a sus
propios agentes policiales. «Los agentes se quedaron sorprendidos de la
claridad con que se oían los gritos, que parecían provenir de la planta
superior de la funeraria. Parece ser que existe un conducto abandonado de
antiguo alcantarillado cerca de la funeraria donde podría haberse colado un
animal. Hasta que encontremos una explicación lógica a este suceso no podemos
dar más que hipótesis", fueron las primeras declaraciones del Jefe de
Policía.
Los bomberos comandados por el Cabo Miguel Ángel Ríos inspeccionan la zona
con un pequeño esquema del edificio y algunas galerías existentes en la zona
(subterráneos). Buscando encontrar lógica a los ruidos escuchados en el
tanatorio se encaraman a los tejados de la segunda planta e inspeccionan
ventilaciones y ventanas. En el subsuelo no encuentran accesos, la única
galería existente esta taponada por varios lugares. Según los bomberos el
lamento de una mujer pudo haber sido producido por animales: gata pariendo,
lechuza, rapaz, etc. Pero, ¿el murmullo y los raps?. Además pese a la búsqueda exhaustiva no encontraron
rastro de animales vivos.
Ese mismo Lunes la noticia es recogida en la prensa
local y poco después pasa a la nacional. Una filtración desde la jefatura
puso en alerta a los periodistas que pronto dieron con los bomberos que
estaban peinando la playa. A esto dos preguntas se asoman en las mentes de
los ciudadanos ceutíes, ¿por qué se molestaron los del ayuntamiento y la
policía en llamar el lunes a los bomberos y hacerles inspeccionar la zona?.
La respuesta podrían ser por miedo a inmigrantes
escondidos. Niños
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